Un alma quebrada

Para empezar soy una mujer joven, estudiante universitaria, mi pareja, al igual que yo es un hombre joven estudiante de universidad. Voy a empezar aclarando que aunque siempre estuve a favor de la libre elección NUNCA jamás pensé que yo iba a tener que pasar por una decisión así, y siempre pensé que optaría por no interrumpir el embarazo. Yo deseaba ser madre... pero mi pareja nunca quiso ser padre. ¿Como me sentía cuando confirme el embarazo? Mal, no me sentía feliz, sin embargo, al día siguiente cuando me realicé mi eco grafía, mi corazón saltó de felicidad. Al escucharlo y verlo a él. Pero, a pesar de esto, mi alma estaba quebrada. Era un momento de mi vida en el que me sentía estable, con años de relación en pareja, buena relación con mi madre, buenas calificaciones... y tenía un miedo inmenso a perderlo todo. Aquí, quiero aclarar un punto, desde el principio yo sabia que no iba a abortar, por lo que no supe fue cómo manejar el duelo por mi vida anterior. Bien, ¿qué pasó con mi pareja?, el primer día, después de hacerme la prueba me dejó en mi casa y me contestó con un “no quiero verte”, comprendo el miedo que sentía, al igual que yo. No me dejó físicamente, pero emocionalmente me dejó sola. Al pasar los días, el buscaba la Manera en la que yo pudiera abortar, diciéndome que iríamos a clínicas (porque el misoprostol, hasta el momento para mi no era opción) yo le comentaba que no, y una serie de excusas para no hacerlo. Para esto, mi equilibrio mental y emocional era de por si un caos, y mis fuerzas empezaron a desvanecerse, puesto que un tío suyo, su cuñado y otra conocida, lo apoyaban pero para que yo interrumpiera el embarazo. Hubo una sola ocasion en el que el me dijo que lo tuviéramos. Pero hablaba con sus familiares y de nuevo todo se desmoronaba, ahora bien, yo tenía la esperanza de que aplazando un poco, se iba a llegar el momento en el que simplemente el procedimiento fuera imposible para mi. Pero, un día, el sólo, por su parte busco un doctor, un ginecólogo, a quien le consulto que era lo que podía pasarme con el uso de Misoprostol, y este doctor le dijo que no me iba a pasar nada, muy feliz llego a decírmelo... y yo sin estar feliz solo cambie el tema. Al día siguiente volvió a hacerme mención del tema. A lo que yo respondí que con una infección iba a debilitar mi sistema inmune y podría empeorar. Volvió a consultarlo... le dijeron que no me pasaría nada. El día que sucedió todo, yo le decía que no quería, pero me quebró a tal punto en que accedí. Con millones de lagrimas en mis ojos. No me quebró con palabras feas ni golpes, sino con frases como “es lo mejor, no tenemos nada para oferecerle, prefiero que me odies, el mismo dolor lo hubieras sentido en el parto” y de repente uno que otro enojo por no querer yo bajarme del coche. Y cuando lo hice lloré a mares, y él se arrepintió, pero cuando ya era muuuy tarde. ¿Como me siento el día de hoy? Muy mal. Porque no fui capaz de defender ni proteger lo que yo quería... me siento marcada de por vida. Aún lloro, perdí el interés en la escuela... y sigo con mi pareja, él intentando remediar lo qué pasó, pero una gran parte del amor que se había formado en tantos años... se perdió. Y sufro ahora una gran depresión. ¿Mi consejo? Mi único consejo es que, si no están seguras, no lo hagan, no dejen que nada ni nadie las coaccione. Y estén conscientes de que el aborto no es siempre como lo pintan, no es liberador ni mucho menos es algo que una mujer quiera volver a vivir (puede variar). Hoy en día es lamentable ver que, aunque se cree que existe más presión en torno a seguir un embarazo, en mi experiencia, la presión fue a interrumpirlo. Es triste, porque al menos en mi caso, yo de por si estaba pasando por una gran inestabilidad y llega otra gente a decirme que es lo que debería hacer. Lograron quebrar mi alma. ¿Que aprendí? A no dejar que NADIE, tome las decisiones por mi, porque finalmente esas personas, siguen sonriendo, riendo y disfrutando de la vida, pues la única que vivió las consecuencias de los sueños frustrados de esas personas. Fui yo.

Autora: Karen

Lugar: México

© 2018. Chiapas, México