Soy común

Tenía 23 años, iniciaba una carrera universitaria y un trabajo nuevo. Tenía una relación tóxica, una familia ultraconservadora, muchos sueños, y las alas a medio formar. No me bajó, tenía ya tres semanas espantosas con náuseas, mareos y un sueño mortal. Se me vino el mundo encima, pensé en matarme. Mi novio consiguió Cytotec, me fui sola a mi casa, sola seguí las instrucciones del viejo farmacéutico, sola me retorcí en mi cama, fui a trabajar así al día siguiente, ese día un Miércoles de ceniza, la paz volvió a mí. Supe que ese embrión de 7 semanas había salido de mí. Nunca sentí culpa, contárselo a mi primer amiga feminista un mes después me hizo sentir valiente. Ahora apoyaré a cualquier mujer a empoderarse de su decisión y aferrarse a sus sueños por encima de cualquier cosa.#LaMaternidadSeráDeseadaoNoserá


Autora: GirasolNegro

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